Escribir para niños es…

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Mis primeros cuentos infantiles fueron los que escribí para mis sobrinos, pero no eran infantiles. Yo no sabía escribir para niños. Tuve que aprender. Y, después de un camino más o menos arduo, ambos cuentos, que ya sí eran infantiles, los han podido leer niños y grandes de distintos lugares de España, y sé que hasta los han leído en Latinoamérica. 

Y, por supuesto, vinieron más cuentos después (aunque esos están todavía buscando el momento de salir al mundo).

Una vez, en una entrevista que me hicieron en la editorial donde publiqué mis cuentos, me preguntaron por qué escribía para niños. Me encantó esa pregunta, porque me di cuenta, al responderla, de qué era realmente lo que yo buscaba cuando escribía. Obviamente, el objetivo final es que mis cuentos se lean y se disfruten. Hay ahí un deseo de transferir mi propia felicidad al escribirlos a aquel que los lee.

Pero hay una motivación más allá de eso, algo que no tiene que ver con los lectores, y ni siquiera conmigo como escritora. Es algo que se escapa un poco a mi comprensión y que puedo explicar a duras penas sin estar segura de que se entienda.

Escribir para niños es… un lugar

Sí, parece difícil de asumir un enunciado así: un verbo («escribir»), aunque esté en infinitivo y funcione como el sujeto de la oración, expresa una acción. Decir de una acción que es un lugar resulta confuso. 

Pero es que, además… 

Escribir para niños es… un momento.

Escribo para niños porque entro en un lugar donde me gusta mucho estar. Y eso es porque ese lugar me lleva a un instante. Porque…

Escribir para niños… me transporta a mi infancia.

En el fondo es sencillo.

Escribir para niños… me convierte en una niña de nuevo. 

¿Me convierte? ¿Eso es lo que ocurre? Eso significaría que la niña Olvido dejó de ser niña en algún momento. Pero, lo que creo que en realidad sucedió fue que se quedó aletargada, dormida, o que la escondí en algún lugar… ¿Por qué hice eso? Eso es algo que quizá nunca sepa.

El caso es que ahora la niña ha querido salir y el camino que ha encontrado para regresar a mí son los cuentos infantiles que escribo.

Y los niños que hay en mi vida, como mis sobrinos Pedro y Julia, Sofía, Dani, Sol…, son maravillosos seres inspiradores de historias fascinantes, entrañables y mágicas que me ayudan a mantener el camino limpio y libre de la maleza y malas hierbas.

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Un comentario sobre «Escribir para niños es…»

  1. Siempre deberíamos dejar escapar en muchos momentos la niña que llevamos dentro!!!! Porque en realidad nunca la deberíamos dejar escondida ni mucho menos olvidada. Gracias Olvido por tus letras escritas para que ésto siempre lo tengamos presente!!!!

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