Elogio de las manos

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¿Vale la pena leer Elogio de la manos?

Respuesta corta: SÍ.

¿Y de qué va?

En esta historia asistimos a la transformación de una casa hecha polvo y de aquellos que la habitaron, sabiendo que todo era provisional, que todo eso sería algún día escombros y nada. Conocemos personajes como Chocolate, Beleña o Pérez; perro, burra y caballo que, no menos que otros como su dueño o el herrador, se convierten en elementos tan importantes en el paisaje como los pinos y los alcornoques de la zona.

Esa casa y la constante atención que requería le da la oportunidad al protagonista narrador de abordar un tema sobre el que llevaba proyectando escribir desde hacía tiempo: las manos. 

Lo mejor

Se trata de, como bien anuncia el título, un elogio de todas las tareas manuales, artesanales, de todo lo que requiere una habilidad particular con los dedos, y un cuidado y atención especiales. También de las herramientas, los aparejos, los materiales, los utensilios que, como si siempre hubieran estado o hubieran de estar ahí, damos por sentado.

Es una historia que, si le tienen cierto afecto a su hogar, a los objetos que lo componen, más allá del puro apego o el afán de posesión, les hará sentir mirar más allá y les nacerá una sensación de gratitud que les puede hacer reconsiderar su relación con ello. Así empieza esta historia:

“La mañana en que pusimos un pie por primera vez en aquella casa ya sabíamos que la iban a derribar. Era solo cuestión de unos pocos meses, un año, a lo sumo: el tiempo que tardara el propietario en gestionar los permisos y reunir el dinero necesario para construir varios apartamentos en el terreno en el que se levantaba aquella vivienda, abandonada tantos años atrás. Que aquel lugar terminara siendo una parte importante de mi vida, casi una extensión de mi cuerpo, es algo cuya responsabilidad solo puedo atribuirme a mí mismo. Porque fui yo, sin que nadie me obligara, el que le entregué a la casa una parte sustancial de lo que soy: mis manos”.

Este libro es para ti si…

  • Sientes apego por tu hogar y los objetos que lo habitan
  • Valoras lo artesanal y lo manual
  • Buscas una lectura que invite a reflexionar

Resumiendo…

Hace dos millones de años que somos una especie que usa las manos de un modo que ningún otro animal, homínido o no, usa.

A veces nos creemos especiales por tener un órgano tan extraordinario como el cerebro pero este libro nos plantea si no lo serán más nuestras manos.


Recuerda que puedes descubrir más en formato podcast en la sección «Pescando historias»

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