¿Vale la pena leer Un lobo dentro?
Respuesta corta: SÍ.
¿Y de qué va?
El arranque de esta novela que traigo, de título Un lobo dentro, de Pedro Mañas, nos pone ante un acontecimiento impactante y nos presenta a un protagonista que nos narra lo que sucede en primera persona. Él es Jacob.
Pronto sabemos que, con 10 años, vivió un episodio en el colegio que podría haber quedado en una pelea de niños. Sin embargo, eso lo convertirá en objeto de acoso escolar. Jacob crece marginado y alejándose cada vez más de los que fueron sus amigos.
Ya en el instituto trata de dejar atrás su pasado, pero el miedo a ser otra vez una víctima, lo llevan a tomar decisiones que lo transforman en un «Lobo», de ahí el título. Ese lobo será su alter ego, un reflejo de la fortaleza y la fiereza que quiere exteriorizar.
Lo mejor
En esta novela los personajes no son simples víctimas o verdugos. Como ocurre con las personas reales, las personalidades, los temperamentos, tienen aristas, infinitos matices. De hecho, la gama de grises que representan los personajes, no siempre tienen la misma intensidad, ni esta se da todo el tiempo. Son personajes que evolucionan en la historia y de los que conocemos cómo han cambiado en el pasado. Esto los hace sumamente creíbles, cercanos y auténticos.
Aparte de eso, los acontecimientos son narrados de una forma que nos mantiene anclados a la historia y haciéndonos preguntas acerca de ellos todo el tiempo. Nos creamos una idea del personaje, y la desmontamos a la página siguiente porque conocemos un detalle de su vida que nos hace replantearnos las cosas.
Lo más duro
El comienzo es un perturbador suceso que deja muchas incógnitas que solo serán resueltas al final.
“Era ya de madrugada, pero luces azules y amarillas coloreaban los ladrillos de las fachadas. Las primeras pertenecían a un coche de la policía, atravesado en mitad de la calle. Seguramente el mismo del que habíamos huido momentos antes. Las segundas, a una ambulancia medio subida a la acera.
Entre ambos vehículos, cubierto por una manta isotérmica que parecía hecha de crujiente papel dorado, estaba el cuerpo. Por la distancia que lo separaba de la fachada, supuse que había saltado desde alguno de los balcones. Bajo su brillante cobertura asomaba, en un ángulo forzado, una mano de dedos pálidos.
Me despojé de la careta al advertir las miradas de desconfianza de los vecinos que comenzaban a agolparse frente al cordón policial. Era lógico que les resultase sospechosa. Fue al guardarla en el bolsillo cuando también sentí posarse sobre mi hombro una mano helada.

Me di la vuelta. De entre todas las personas del mundo, aquella era la última que esperaba ver.
Jesús Aguirre. Ojos de Huevo, como lo llamaban todos en el instituto.
Tenía un aspecto aún más extraño que de costumbre. Al ralo cabello pelirrojo y la mirada saltona del profesor se sumaban ahora un pijama gastado y un aire de completa confusión. Supuse que acababa de despertarse, alertado por el golpe o por el alboroto que crecía a nuestro alrededor. Ni siquiera pareció reconocerme cuando se dirigió a mí.
—¿Qué… qué ha pasado, hijo?
Me revolví un poco para sacudirme su mano blanca y enfermiza.
—No sé —mascullé—. Uno que se ha tirado, supongo.
—Sí. —Aguirre intentaba abrocharse sin éxito el primer botón de su pijama—. ¿Pero quién… quién era?
—Yo qué sé —contesté con sequedad.
—Ve a ver, anda.
—Pero…
—Ve, por favor —me insistió, casi implorando—. Creo que lo conocía. Tenía que conocerlo, por eso estoy aquí, ¿no?
Si le hice caso no fue solo por su aire enajenado ni por la lástima que me inspiraba. Ni siquiera por alejarme de él. Fue también por los remordimientos que me arañaban el estómago”.
Este libro es para ti si…
- te interesa la literatura infantil y juvenil con profundidad
- buscas historias que aborden temas reales como el acoso escolar o la identidad
- te gustan personajes complejos y creíbles
En definitiva…
Este tipo de novelas me parecen auténticas joyas, como lectora de literatura infantil y juvenil y como escritora. Pero también como profesora de adolescentes. Se abordan temas como el acoso escolar o la identidad de género; nos enseña que un acontecimiento aparentemente inocuo y que realmente lo podría ser con otros protagonistas, en ese momento, en ese lugar y a ese personaje, lo transforma para el resto de su vida. Enseña que todos, y da igual la edad, podemos llevar un lobo en nuestro interior que, si no muerde hacia fuera, muerde hacia dentro.
Recuerda que puedes descubrir más en formato podcast en la sección «Pescando historias»

Me gusta mucho tu manera de acercarnos a la lectura. Cada vez que veo una recomendación me entran ganas de leer el libro. ¡ Buen trabajo, el que haces!
Muchas gracias, Carmen. Me encanta que te guste tanto ♥