Autoras (I/IV)
¿Conoces a Fernán Caballero? Fue una autora del s. XIX (sí, autora, de nombre Cecilia Böhl de Faber) y tuvo que usar el seudónimo para que se la tomaran en serio.
¿Conoces a Carmen Mola? Son tres autores del s. XXI (sí, tres; sí, autores) y han usado el seudónimo de un modo oportunista para vender más libros.
En los últimos años han cambiado tanto las cosas, que hemos pasado de que las mujeres tuvieran que publicar sus textos haciéndose pasar por un hombre, a que se tome un nombre de mujer y tras él se oculte no un hombre, sino a tres.
Este caso, el de Carmen Mola, ya sabemos que provocó cierta polémica y se descubrió que les había servido de estrategia de marketing. Una estrategia muy poco elegante, por cierto, por eso que digo, que históricamente han sido las mujeres las que han tenido que hacerlo porque nos les quedaba otra. Y también porque se han aprovechado del interés que tiene ahora la literatura escrita por mujeres.
Muy poco elegante, sí, aunque peor me parece que, cuando se les ha preguntado a estos autores sobre la cuestión, le han quitado importancia y no han sabido reconocer que estaban jugando (si se puede utilizar ese verbo) con ventaja. Minimizar la importancia que para una mujer tiene un asunto es muy propio de “señoros”, que saben mejor que tú lo que es importante o no.
· Algunos datos
Pero bueno, polémicas aparte, centrémonos en las mujeres escritoras. Quiero dar varios datos. En primer lugar, uno muy llamativo: de los 117 premios Nobel de Literatura que se han concedido hasta ahora (febrero de 2025) desde la academia sueca, sólo 18 le han correspondido a mujeres. El premio Cervantes, que podría considerarse el Nobel de Literatura español, se ha concedido a 6 mujeres, frente a 42 hombres. Te vas a los libros de texto y la presencia de mujeres no llega al 10%. Eso no es solo grave por la injusticia que se hace con ellas, invisibilizándolas o minimizando su impacto, sino porque se perpetúa la falta de referentes femeninos en las niñas que estudian con esos libros y la idea de que, cuando los hombres estaban haciendo las cosas importantes de la ciencia, la literatura o la historia, las mujeres debían de estar lavándoles los calzoncillos, o algo semejante.
Pero ahora te voy a dar una lista de títulos que, aunque no te guste leer, seguro te suenan porque has visto la película:
- La casa de los espíritus
- Lo que el viento se llevó
- Entrevista con el vampiro
- El diario de Bridge Jones
- Mary Poppins
- El tiempo entre costuras
- Harry Potter
- Asesinato en el Orient Express
- Frankenstein
- Extraños en un tren
- Criadas y señoras
- Como agua para chocolate
- Rebeca
Todas son obras escritas por mujeres.
En el año 36 Victoria Ocampo, una escritora y ensayista argentina, pronunció una conferencia donde decía lo siguiente: Personalmente, lo que más me interesa es la expresión escrita, y creo que las mujeres tienen ahí un dominio por conquistar y una cosecha en ciernes. Si lo consigue, la literatura mundial se enriquecerá incalculablemente, y no me cabe duda de que lo conseguirá.
Bueno, estamos en ello.
